Mis experiencias en China (Xi'an, Dalian y ahora Changchun) como profesor de español en la universidad y como estudiante de chino.
¡¡HOOOOOLAAAA!!
Pues como el último día no hablé mucho de las clases, lo hago ahora.
Las clases en China:
Hay clases buenas y hay clases malas.
Empezaré por las malas, entre las que podemos destacar las de inglés que me hacen dar en un colegio de primaria, adonde llego, entro en clase y mantengo la siguiente conversación con los alumnos:
Miguel: -Hello!
Alumnos: -Hello!
M: -How are you? (¿Cómo estáis?)
A: I'm very well, thank you, and you? (Estoy muy bien, gracias, ¿y tú?)
M: I'm very well, thank you. OK, open your notebooks (Estoy muy bien, gracias. OK, abrid vuestros cuadernos)
A: Open your notebooks (abrid vuestros cuadernos)
M: Yes, please, open your notebooks (sí, por favor, abrid vuestros cuadernos)
A: Yes, please, open your notebooks (sí, por favor, abrid vuestros cuadernos)
En ese momento pienso: joder, y le cojo el cuaderno a alguno, se lo enseño a todos y lo abro mientras repito lo mismo pero con una frase más larga para que dejen ya de repetirme. Y funciona, y empezamos a hacer lo que sea pero pronto se ponen a gritar y a hablar todos y... pfff.
El otro día estaba pensando: como se me pongan capullos les enseño español en vez de inglés: les enseño una canción guarra o con insultos y hago un vídeo y lo pongo en el blog, ¡ya verás lo bien que nos lo pasamos!

Lo que pasa es que esta es la última semana de clases en el colegio y ya no me toca ir más porque me han dado mañana jueves día libre, así que... a hablar ahora de las clases buenas.
Entre las clases buenas resalto dos: las iniciales que de vez en cuando me tocan (a veces las hacen para captar alumnos), con estudiantes que no saben nada, ni Hola, y que salen siempre contentos pensando que saben saludar y presentarse y en realidad les he enseñado el himno del Barça... ¡Que no! ¡Que es broma! Que sí que les enseño a saludar y tó ezo...
Y la otra clase buena es la que le doy los sábados a dos niños (niño y niña) de 8 y 6 años magníficos y con los que me lo paso súper bien. Hablan inglés perfectamente y entienden un montón de español. A la niña la he bautizado como Ranita; es pequeñita, muy guapa, dulce, y el otro día venía con un vestido blanco. No para de dibujar pingüinos en cada letra y de mirarte sonriente. Ranita, además, se tira unos eructos brutales.

Ah, bueno, y se me olvidaba: ¡mis clases de chino! Bueno, una imagen vale más que mil palabras. ¡Hasta pronto! ¡Gracias a todos por los comentarios!:)
