Mis experiencias en China (Xi'an, Dalian y ahora Changchun) como profesor de español en la universidad y como estudiante de chino.
¡Hola amiguitos! ¡Hola!
Como lo prometido es deuda, empezamos hoy este blog sobre China con el chiste de Jaimito y los habitantes de Xi'an, que me lo he aprendido y dice así: esto es Jaimito que está en el cole y su seño le dice: a ver, Jaimito, ¿cómo se llaman los habitantes de Xi'an? Y dice Jaimito: pero... ¡¿todos?!
Y nos ponemos ya serios: entramos en materia, comenzamos repasando el tema de la siesta china.

Estudiantes en la biblioteca (Xi'an).

Barrendero (Xi'an).
Dormir es importante, amiguitos, y por eso hoy, ¡nos vamos a Ikea!
Ir a Ikea en China
Ir a Ikea en China es muy divertido. De vuelta a casa no solo tienes tu compra y el puñao de lápices pequeñitos, sino también simpáticas fotos que ilustran muy bien la poca vergüenza de estos curiosos seres, los chinos, que no saben bien si Ikea es una tienda, un museo, o un hotel.
Madre que ha acostado a su hijo en Ikea (Dalian).
Panorámica con la madre anterior (izquierda) y otra madre con su hija echando el rato en la habitación contigua.
A Ikea van muchos chinos porque cambia la sociedad, se abre China al mundo, crece la clase media y está de moda el nuevo estilo europeo que a ellos les gusta probar.
Probar tumbándose un buen rato. Aquí al menos no escupen.
Probar echándose a la camita y no haciéndola después, porque es suya.
Sentándose en la cama a hablar por teléfono con sus amigas. La hija luego se puso a barrer... que no hombre, ¡que es broma!
Tomándose un café hasta que vino su novio y se pusieron a fo... que no hombre, ¡que es broma!
Bueno, ésta, ¡la campeona! Se ha pedido la mejor cama y le molesta que nos acerquemos, como de pequeños cuando en el parque o la piscina descubrías un rinconcito entre ramas y lo hacías tu cabaña.
Y hablando de campeones, desde hoy me gusta también una chica de Mongolia que quizás se viene mañana a comer a casa, lo que pasa es que no cocinaré yo, pues cocina siempre mi amigo Sergio y yo friego. Friego muy bien, la verdad. Se podría decir que desde el punto de vista de fregar soy una persona maravillosa.
La chica de Mongolia es la de la izquierda, pero sale aquí un poco fea.
Para terminar, voy a poner las fotos de Mongolia que hice desde el avión la primera vez que vine a China, en mayo de 2011. La verdad es que ver todo ese paisaje desértico desde allí arriba fue una pasada.
Y ésta, volviendo a España el pasado enero (también Mongolia):
Adiós amiguitos. Sed buenos, sobre todo con la gente que tiene gafas.