Mis experiencias en China (Xi'an, Dalian y ahora Changchun) como profesor de español en la universidad y como estudiante de chino.
¡Hola amiguitos! Hoy he hecho una excursión muy interesante: he ido al supermercado. He ido yo solo y he pagado yo solo, así que estoy muy contento porque solo tengo seis años y para tener seis años, está muy bien.
Ya sabéis que en China las cosas son muy distintas. Pues bien, mi edad también lo es: tengo seis añitos porque si salgo de casa no quiero alejarme de los sitios que conozco; porque me da un poco de miedo coger el autobús sin algún chino o extranjero mayor que me acompañe; porque cuando vamos a comer yo le digo a otro lo que quiero; porque me quedo en medio de la calle mirando a la gente, y porque hay cosas que a los mayores les dan igual, pero yo me quedo mirándolas y pienso ¡qué guay!
Así que, chinamente, soy pequeño. Aunque a veces, como Chicho Terremoto, me transformo y me pongo de repente mayor y serio. Pero no siempre: el otro día fui a comer solo, pedí ternera con verduras y me trajeron algo que aún no sé lo que es. Y me trajeron después una cucharita de esas de porcelana que usan ellos para la sopa, porque vieron que para mí esa comida con palillos era un poco difícil.
Bueno, pues el supermercado: hay quesitos que, en vez de del Caserío, son de Doraemon (para los mayores, que no sé en qué mundo estáis, Doraemon son unos dibujitos que están de put... uy, perdón).

Y hay también chuches, pero aquí no son un regalo o un premio si te portas bien, sino un castigo. Porque me compré un paquete de las de aquí (patas de gallina, que en el plástico sale una carita súper feliz) y empecé a llorar y a sonarme los mocos de lo que picaban.
[Bueno, ahora aquí os imagináis la foto de las patas de gallina, con unas y todo. Llevo más de una cochina hora intentado subirlas e internet va asquerosamente lento. Estoy hasta los cojones]
La verdad es que aquí la gente lo flipa con las patas de gallina. Mirad esta otra foto (esta son patas para mayores):
[Os imagináis una foto de cuatro bandejas llenas de patas, preparadas de formas diferentes. Están en la sección del súper de comida cocinada y lista para llevar a casa]
También lo flipan con las cosas secas, mirad:
[Foto de un pollo tipo momia, abierto por la mitad, plano, colgando como un jamón]
A ver si mañana internet va mejor y puedo subir las fotos. Estamos en China y hay cosas buenas y cosas malas; esta es mi lista, empezaré por las malas:
Cosas malas de vivir en China:
-Internet puede ir muy lento.
-Está un poco sucia, China.
-En las neveras no hay jamón del bueno, ni queso, ni aceitunas rellenas.
-El agua del grifo sabe a beicon.
Y estas, las cosas buenas:
-Estás en China.
-La carne, en las comidas, nunca tiene hueso y viene ya cortada.
-Puedes escupir por la calle y nadie te mira mal.
-El agua del grifo sabe a beicon.
Bueno, sí, esto del beicon es bueno por la tarde, por la mañana no tanto. A mí me encanta el beicon, pero recién levantado no. De todas formas, nunca bebo agua del grifo.
De momento, esto es todo. Seguiremos informando desde YanTa District, Xi'an, China. Saludos cordiales a todos, y hoy en especial a mi tío Juan, que me hizo los trámites para el visado en Madrid, donde vio al Barça proclamarse ¡¡¡¡CAMPEÓN DE LA CHAMPIONS!!!!